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Antier vi Marley & Me y lloré como quinceañera.

Sí, ya sé, esta película estrenó hace décadas, pero yo nunca la había visto. No soy un dog person, ni mucho menos, de hecho: no me gustan los animales. O pensaba que no me gustaban antes de ver esta película. Esa fue la razón por la que no la agarré en el cine, a pesar de que muuuucha gente me dijo que esta buena.
Una mañana la agarré en mi iPad en Netflix y vi la primera media hora pero la dejé porque seguramente tenía algo bien aburrido que hacer. Hace poco la encontré en Fox, una noche que ya me iba a dormir. En los créditos iniciales descubrí que está basada en un libro escrito por el güey que interpreta Owen Wilson. Me quedé dormido antes de que compraran al perriwis. Luego, en mi vuelo hacia Las Vegas, leí el sample de la iBookstore después de ver en los clásicos comentarios en la tienda de que “la película estaba mal adaptada”. No compré el libro y justo regresando la semana siguiente a mi casa, la volví a agarrar en la tele.
Como dije antes, no soy un dog person. Como todos los humanos me gusta ver a los cachorritos jugar y morderse las orejas entre ellos, pero hasta ahí. De hecho, me desagrada la gente que trata a los perros como humanos. Pero después de haber visto la película, y “entender” por qué hay gente que le tiene tanto cariño y afecto a sus mascotas, creo que me cayó el veinte. Lo sé, la película está planeada para que ese sea el estilo, pero, no sé, después de haber llorado como idiota durante la escena en la que entierran al perro, lo primero que hice fue pararme y abrazar a Ginger, quien olía a croquetas más de lo normal.
Creo que sí me voy a aventar por un perriwis cuando me mude de casa de mis padres. Que sea un bulldog gordo y chaparro.
Also, cuando busqué la foto para el post salió esto.
Posteado el 23/4/2011
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Black Swan

Y el viernes fuimos a ver Black Swan. Voy a evitar hablar al respecto porque soy el último güey en la tierra que podría dar una opinión fundamentada sobre este filme, pero sí voy a decir que qué pinche peliculón vimos. Años que no veía algo de tal magnitud. Las casi dos horas que duró el espectáculo yo estaba aferrado al asiento —y a mi acompañante— repitiéndome “güey, es que güey, no mames güey”. Aronofsky combina la historia de la jeva zafada con escenas difíciles de digerir deliciosamente.
La repetición de los elementos de la película hasta el cansancio (como en Pi y Requiem), esas escenas en donde no sabes si las cosas sucedieron o no, y la obsesión del personaje por la danza (igualito que Max Cohen por el mentado número de 216 dígitos), todo eso hizo que disfrutara la película como lo he hecho con pocas.
A mi parecer merece chingarle el Oscar a The Social Network. Pero ya me callo, porque yo soy sólo un güey que sabe meter ecuaciones en la calculadora.Also: qué guapa está la cabrona de Mila Kunis.
Posteado el 20/2/2011
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La Red Social

En un universo paralelo publiqué mi reseña de The Social Network.Posteado el 9/11/2010
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El Informante!
Ok, justo acabo de ver esta película. Y me dí cuenta de que hacía mucho que no veía una película donde saliera Matt Damon. Parece una una película de humor pero sin las escenas que causan risa y con música de Big Band. Escribí una minireseña en mi perfil de GetGlue.com:
Different from what I read on the box: not funny. Not funny at all. But I enjoyed watching this movie. The storytelling isn’t good, I kept confusing myself every 10 seconds. Perhaps it’s the storytelling, or the fact that I suffer from ADD. Or I’m just an idiot unable to watch anything different to South Park and Family Guy.
Y ya. Con esta película estreno una nueva manera de compartir lo que veo/leo. Usando GetGlue (que es algo así como Foursquare pero para libros, películas, discos y… vinos) haré check-in. Justo terminando (y si tengo el tiempo) escribiré una minireseña, pequeñita, dos o tres renglones. Después la cuelo a este humilde blog (con fotito y permalink), a excepción de que me haya gustado mucho, entonces recibirá el trato que merece. Y es todo, agréguenme a GetGlue.
Anyways, I don’t regret wasting the money I spent at Blockbuster to rent this movie, plus, the lysine price-fixing conspiracy is another conversation theme I can use to bore girls on dates.Posteado el 29/6/2010
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Been there.
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El tráiler de Easy A. Emma Stone es guapérrima.
Posteado el 20/5/2010
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I’m Here

Yo ya les había puesto el trailer de I’m Here, un cortometraje basado en The Giving Tree, de Shel Silverstein, que presentó Spike Jonze en Sundance 2010. El viernes pasado la “estrenaron” en el sitio web oficial, y hasta hoy a medio día la vi.
Sheldon es un robot que vive en Los Angeles y trabaja en una biblioteca. Un día, esperando en la parada del camión ve a Anne, otra robot, en su coche. Al otro día vuelve a verla, y ella le dice que le da un aventón a su casa. Los dos se enamoran bien lindo cuando ella se cae haciendo payasadas en el estacionamiento del mall y él le arregla la rodilla con un kit de desarmadores que tiene integrado en los dedos. Comienzan a citarse, a salir con amigos y a dormir juntos (cargándose con el mismo cable).“What do you dream about?”, le pregunta Anne.
“What do you mean? We can’t dream”.
“Of course we can, you just… make it up”. —Desde esa noche, Sheldon empieza a soñar.En un concierto, a Anne se le cae un brazo (que queda aplastado por la multitud) y Sheldon sin dudarlo siquiera un segundo se quita el suyo y se lo atornilla a Anne. Días después, ella llega sin pierna al departamento, él se quita la suya para ponérsela a ella. Una noche, él recibe una llamada del hospital, Anne aparece en un quirófano sin medio cuerpo. Cuando ella despierta se encuentra conectada al cuerpo de Sheldon, al lado de ella: su cabeza sonriendo.
En los treinta minutos que dura el cortometraje Spike Jonze cuestiona el amor. ¿Qué tan bien está entregarse a una persona? ¿Si está bien, entonces qué tanto debes de entregarte? ¿Se supone que lo debas de pensar? ¿Estoy mal por preguntarme esto?
Yo sólo quiero que Anne me perdone.
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Un Señor Serio
Había leído una reseña de esta película en el número de Noviembre del 2009 de Esquire americana (que seguramente ya se debe de haber convertido en alimento para gato) y después, viendo los Oscars el fin pasado vi que estaba nominada a mejor película. Mi curiosidad me llevó a verla, sobre todo porque leí muchas opiniones que concluían en que era una porquería.
Spoilers incluídos, la película trata sobre un profesor de física judío en el declive de su vida: su hijo adolescente fuma marihuana a escondidas y es perseguido por el bully que se la vendió porque no se la pagó, su hija roba dinero para operarse la nariz, su esposa quiere divorciarse de él y un alumno suyo lo quiere sobornar para que lo pase en un examen. Además de eso, tiene un hermano con una enfermedad súper extraña que además está metido en problemas legales. Ah, y tiene problemas con su antisemita vecino quien reclama que parte de su terreno le pertenece a él. Y pues sí, no hay manera de verle el lado bueno a su situación; digo, además de que su esposa literalmente le está diciendo que se quiere parchar a otro güey, tiene el descaro de dejarlo sin dinero y correrlo de su propia casa pero por el otro lado quiere que siga arreglando los problemas dentro de la casa.El tipo va a buscar ayuda: abogados (para el pedo de su divorcio, del terreno de su casa y de su hermano con cargos legales), y a un rabino (primero lo mandan con el Junior quién, dato geek, es este güey; y luego lo mandan con el Senior quien sólo lo confunde con la historia de un dentista judío) pero la verdad es que sus problemas sólo crecen cuando una compañía que vende discos por telemercadeo (o algo así) se lo ensarta con un contrato que firmó su hijo y le lanzan la indirecta de que lo van a correr de la universidad donde trabaja por no haber publicado nada en los pasados diez años. Luego va con su vecina (o su exvecina) y se pone a fumar marihuana con ella en vez de hablar sobre sus problemas.
Al final, ninguno de sus pedos se soluciona. Sí, sí, durante el Bar Mitzvah de su hijo la muy perra de su esposa prácticamente le dice que ya no quiere divorciarse de él y como tiene que pagar miles de dólares a su abogado (inserte un gag de abogados judíos aquí) acepta el soborno; pero eso no significa nada. Justo al final recibe una llamada telefónica de su doctor quien prácticamente implica que está bien enfermo y un tornado ataca la ciudad. ¿Qué?
La película sí me gustó, y sí, no tiene ningún sentido. Pero nada tiene sentido en la vida. Me alegra no haber sentido empatía por el hombre serio. Adiós.Posteado el 15/3/2010
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Ya les platiqué de Nick and Norah’s Infinite Playlist. Del libro. Y hoy, después de ver el DVD en la mañana quiero escribir sobre la peli.
La primera vez que la ví, renté el Blu-ray con mi propia Norah y esa misma noche me mandaron un reply por Twitter diciendo que esa película estaba hecha genéticamente para mí. Y vaya que sí. Como había dicho antes, la historia es de dos chavos que se conocen, en la peor situación de todas, y se enamoran al instante uno del otro. Sí ella es perfecta para él y él para ella, y ambos lo saben. Pero Nick es un pendejo porque se va con su exnovia cuando ésta se le pone enfrente y le dice “¿me llevas a mi casa?” en un intento desesperadísimo de que regrese con ella. Luego, se va a buscar a Norah y deja a la otra gata horny y a medio freeway. Y Norah lo recibe de regreso y le perdona la pendejada. Ella lo sabe: todos las cometemos. Después de buscar a una güera desabrida pedísima por todo Manhattan y de hanguear en quinientos ochenta antros ella le dice: “quiero ir a un lugar donde nadie nos pueda encontrar”. Y después choca el coche de Nick afuera del estudio de grabación de su papá. A él le vale madres y se le caen los pantalones al darse cuenta de que es el Electric Lady Studios. Luego, adentro, se pone a tocar la guitarra y ella desde el cuarto de consolas le dice por el micrófono: “There’s this part of Judaism that I like. Tikun Olam. It said that the world is broken into pieces and everyone has to find them and put them back together.” Él le responde: “Maybe we don’t have to find it. Maybe we are the pieces”. Ella entra a donde él está y se da la siguiente escena:
Amo el libro, amo el soundtrack y amo esta película, chingao.
Posteado el 13/3/2010
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Up in the Air

No soy una persona que piense fácilmente sobre evadir compromisos; verán: mi padre me enseñó (para bien o para mal) que un hombre no es un hombre de verdad si no adquiere compromisos. Pagar una casa, alimentar a una familia, cuidar a su esposa e hijos, mantenerse al día con las letras del coche. “Mira a ese cabrón, treinta años y no tiene una sola preocupación”. Si, sí. Hay gente que evade los compromisos. No les interesa tener una familia de cinco hijos, ni una casa con jardín y alberca aunque cueste un güebo pagarla; y no por eso están equivocados ni merecen desprecio. Pero nunca podré entenderlos. Es su estilo de vida. Y si a alguien le quedó el saco, le mando un saludo. Pero el hecho es que los compromisos pesan. Y joden. Y te hacen preguntarte a medio camino si toda la jodedera vale la pena. Y es muy fácil ceder ante ellos. Es muy fácil tener un trabajo mediocre, con el que no pueda pagar el SKY con HBO pero no tenga que esforzarme en lo más mínimo, ¿pero en dónde queda mi instinto de logro y satisfacción? Repito: así me educaron.
Hay que notar otra cosa, los madrazos de la vida te hacen mandar todo a la chingada. Y con justa razón. Si cambiaste de parecer y de actuar por alguien y resultó que nomás no, es muy entendible que mandes todo a la chingada y te encierres en una burbujita. Pero merece una segunda pensada.
Y sí, el que tradujo el título de esta película para México merece una patada en las pelotas.Posteado el 26/1/2010
